Un anochecer que mis fuerzas estaban bajas, me adentre en la playa a nadar , el mar estaba tan silencioso y tranquilo que no tuve miedo a pesar de que sólo daba luz la luna llena, mire hacia dentro del mar y las aguas se veían cristalinas.
Lo raro es que mientras yo andaba escuchaba voces , me asusté y pare. No se veía a nadie, y seguí nadando un poco más. Sentien mis piernas las olas como si me dijeran sal del mar ya, entonces empezo a llover. Sería casualidad o no.

