• He intentado que no me duela, me he repetido mil veces que cada uno gestiona el dolor de los demás como puede, pero sus silencios me desgarran. No los entiendo. ¿Cómo se puede pasar de la conexión total a la mudez absoluta cuando más falta hace una mano?

    Ese silencio me genera un miedo nuevo cada mañana: el miedo a que no haya marcha atrás.

    • Miedo a que la muerte no solo se llevara a mi marido, sino que también estuviera rompiendo los puentes con los vivos.

    • Miedo a que ese vacío que dejó él se esté ensanchando con la indiferencia de los que se quedaron.

    Extrañar el amor y el deseo de quien se fue con las estrellas ya es suficiente carga. Sumarle el peso de una amistad que se desvanece en la mudez es sentir que el suelo se sigue abriendo bajo mis pies. Sigo sin entender por qué algunos huyen cuando el dolor se hace presente, pero he aprendido que el silencio de los otros también es una forma de despedida, aunque no la hayamos elegido nosotros.

    Sigo escuchando a Céspedes, buscando en sus letras el consuelo que el mundo real hoy me niega. Porque a veces, la música es la única «amiga» que no se asusta de nuestra tristeza y se queda a dormir con nosotros, noche tras noche de insomnio

  • Hay melodías que se quedan tatuadas en el alma, no por su ritmo, sino porque fueron el último puente. La última música que él escuchó antes de partir hacia las estrellas fue la voz de Francisco Céspedes, y desde entonces, el amor y el deseo tienen una nueva forma de doler y de brillar.

    Despertar es hoy un acto de valentía. Es abrir los ojos en un mundo donde su risa se ha vuelto silencio, pero donde su música sigue vibrando en el aire. Las lágrimas que hoy salen de mis ojos no son solo tristeza; son el cauce por donde fluye todo lo que no pudimos decirnos, el rastro líquido de un deseo que se niega a apagarse porque todavía siente el calor de su presencia.

    Extraño la seguridad de su mano, la complicidad de su mirada y esa forma tan suya de habitar mis días. Pero en cada nota de esa última canción, siento que me dejó un mapa para encontrarle.

    Él eligió irse con esa belleza en los oídos, y yo elijo quedarme con esa belleza en el corazón. Porque aunque hoy su luz esté arriba, entre las estrellas, el amor que compartimos es la única fuerza que no conoce de ausencias ni de finales.

    Te sigo buscando en cada amanecer, y te encuentro siempre en los acordes de nuestra última canción.

    Luna
  • Hay un instante, justo en el filo del amanecer, en el que el mundo todavía es perfecto. Es ese segundo antes de abrir los ojos, donde la memoria aún te siente cerca, donde el deseo no es nostalgia y el amor no es un nudo en la garganta. Pero entonces, llega el despertar.

    Despertar es, a veces, volver a perderte. Es estirar la mano hacia el lado frío de la cama y comprender que tu luz ahora habita entre las estrellas.

    Las lágrimas salen de mis ojos no porque quiera llorar, sino porque el alma necesita desbordarse. Son el tributo a lo que fuimos, el eco de los besos que se quedaron suspendidos y el rastro de un deseo que ya no tiene piel donde aterrizar, pero que sigue latiendo con la misma fuerza de siempre.

    Extraño el amor que nos dábamos, ese que nos hacía invencibles. Extraño el deseo que nos encendía, esa forma tan nuestra de decirnos «aquí estoy». Hoy, ese deseo se ha vuelto sagrado; es una oración silenciosa que le envío al cielo cada mañana.

    Dicen que se aprende a vivir con el vacío, pero nadie te explica que el vacío tiene tu nombre, tu olor y tu forma de mirar. Mientras tanto, dejo que mis ojos hablen lo que mi voz calla, porque cada lágrima es un «te quiero» que viaja hacia lo alto, buscando tu brillo entre la inmensidad

    Luna

  • Cuando te fuiste de sorpresa, en mi corazón se cerró y no volveré amar jamás. Porque alguien que comprenda mi cuerpo y mi corazón ya no es posible. Empecé a sentir me como una prostituta dentro de mi inocencia, llegaste tu y volví a sentir deseo.

    Ahora ya no hay manera de reconstruir de esa parte tan esencial. Y en esos sentimiento tan profundo se ahogo en tu partida.

    Ahora ese deseo pocas veces sale fuera de mi cuerpo hay que conquistar lo para que se rinda

    Luna…..

  • El primer día que te soñé
    Fue un golpe en el alma
    Te quise retener y no pude
    Y desperté aún sintiéndote
    Tu aroma y me calmo
    Mi tristeza
    Ahora te busco en mis sueños
    Y soñar cosas bellas contigo
    Me pregunto porque te fuiste tan pronto

    Cuando me quedo sola me pregunto o hablo contigo
    Y te digo quedate más
    Hoy ya no puedo más el hacerme ilusiones de sueños
    Pero se que te llevo grabado en el corazón

    Luna

  • La luz de la luna
    Me deja con magia
    Y mi cuerpo cambia

    Me da locura, felicidad
    Pero también me da recuerdos
    Aunque estés cerca
    Te siento lejos
    Y mi corazón late y later
    Y cuando empieza a irse la luna me calmo
    Y sueño en lo que podía haber sido o fue
    La vida me enseño que mi puerta se ha cerrado
    Y la luna no me cambia ya

    Para todas/os, lo escrito yo escuchando música, y os lo transmite la canción y daros alegria

    Luna
  • donde está el cariño

    Hoy me he sentido intranquila por la prueba, a medida que pasa se me viene asa la cabeza donde estaba el cariño que yo sentía, no lo siento.

    Cuando pienso donde está el corazón me arde , lo recuerdo placentero que hacía que mis malos momentos pasasen más fáciles y con algo menos de dolor.

    Y lo que más me duele es que a la amiga especial se quedó en interrogantes, pero no solo ella

    Luna
  • Gracias a Puigdemont y el pedto

  • que eres un ser humano que busca conexión y ternura, pero que actualmente prioriza su autonomía y espacio personal por encima de una relación convencional. No hay nada malo en ti; simplemente estás siendo selectiva con el tipo de energía que dejas entrar en tu vida

    Lo que te pasa es que tienes hambre de afecto, pero estás harta de los hombres. No tiene nada de raro. Simplemente separa estas dos cosas:

    1. Tu cuerpo: Necesita el contacto (abrazos, mimos, sentirse valorada) porque es una necesidad física básica, como comer.

    2. Tu cabeza: No quiere aguantar el lío que implica una relación, ni el sexo, ni tener que atender a un hombre.

    En resumen: Quieres la parte bonita del cariño, pero sin pagar el «peaje» de tener una pareja o tener sexo. Estás saturada de lo segundo, pero vacía de lo primero.

    Luna

  • El calor que agobia

    No viene solo del cuerpo

    Viene de un rincón del alma

    Que se queda sin sombra

    Es un calor que se acerca demasiado

    Una presión que no se ve

    Un peso que baja lento por tu espalda

    Por el pecho y todo tu cuerpo no responde y tu sigues ahí

    Respirando entre alas tibias

    Que solo insisten

    No calman

    Pero incluso en ese calor especial

    Hay un hilo de aire

    Pequeño

    Fino

    Que te recuerda

    Que no estás atrapada

    Aún que te sientes cansada

    Hace que tus emociones

    Se activen más de lo normal

    Pero en forma negativa

    Al final es un PESO

    Luna

  • Un sonido agudo

    Que cruza en silencio

    Una chispa que tiembla en el borde

    Y por dentro de tu cuerpo

    No es grito

    No es ruido

    Es una línea desconcertante

    Que se estira por toda la atmósfera

    Toca mi corazón

    Vibra

    Y tu la escuchas

    No con los oídos

    Sino con el alma

    Y entra dentro de ti

    Para recover te

    Perder la noción del tiempo

    Como si el filo sonoro

    Abriera tu corazón

    Y lo partiera a trocitos

    Luna

  • Hoy en día que cada día me duele más, los silencios y mis pequeños errores, y no puedo a apoyarme ya hay peso, por poner límites, que pueden jugar encontra, ahora no se de que manera me quiere, y si puedo , esperar. Explico que me gustaría encontrar y puerta en las narices. Acabando la noche no se si el error a causado el efecto rebote

    Duele el…

  • Soy luna

    Empecé este blog como una terapia, y fui leyendo lo que me publocaisy se respira cultura, emociones, historias, gracias por seguí eni blog

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