Yo si soy sincera hace tiempo que no tengo ilusiones, el trayecto de mi vida me ha dado duro unos cuantos años. Lidiar con cuidar a familiares y verlos partir, que mi padre me pidiese días antes de morir perdón. Y lo último que mi hija asistiera a su padre cuando se estaba muriendo y justo cuando había acabado la carrera de enfermera que había querido desde los cinco años.

Deja un comentario