¿Por qué la religión choca con el género de una persona?
¿Por qué permite que se vea el “pasado” de una niña de doce años solo porque le tapan los muslos?
¿Dónde están los mensajes que deberían proteger a las niñas?
¿Dónde está la búsqueda de sentido, de justicia, de cuidado?
Se abusa de niñas, se normaliza, se calla.
Y cada país, cada persona, interpreta como quiere.
Pero el daño es el mismo.
La confusión es la misma.
La impunidad, también.
Y mientras tanto, se sigue hablando de moral, de tradición, de valores.
¿Valores para quién? ¿Para justificar qué?
La religión, cuando se convierte en excusa para el control, deja de ser consuelo.
Y el género, cuando se convierte en motivo de castigo, revela la hipocresía del sistema.
No es fe. No es cultura.
Es violencia disfrazada de virtud.”
Historias que te hacen sentir que es lo que sana
Habla con palabras que sientes
Posted in corazón
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