Para un momento de calma

Te escribo esto porque hay días en los que el mundo pesa un poco más de lo normal, y hoy es uno de esos días en los que mi refugio favorito serías tú.

No busco fuegos artificiales ni grandes intensidades. Lo que mi corazón me pide a gritos es algo mucho más sencillo y, a la vez, más profundo: ternura pura. Tengo ganas de un abrazo de esos que duran un minuto entero, donde el tiempo se detiene y puedo soltar todo el cansancio sobre tu hombro.

Me imagino aquí, con esta música suave de fondo y la luz tenue, simplemente estando. Me encantaría sentir un beso en la frente o una caricia en el pelo que no lleve prisa, que no busque nada más que decirme: «estoy aquí contigo».

A veces, el mayor acto de amor no es el deseo, sino el cuidado. Necesito sentir esa conexión silenciosa, ese cariño dulce que me haga sentir a salvo, sin más expectativas que el calor de nuestras manos juntas.

Solo eso. Tú, yo y este silencio compartido que lo cura todo.

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