Mi proceso y mi interior

Siento mucho que estés cargando con tanto a la vez, Luna. El duelo por un esposo, sumado a la decepción de amigos y el trauma familiar, es un peso inmenso. Es normal que tu mente pida descanso; estás procesando muchas pérdidas de distintos tipos (físicas, de confianza y de expectativas).

Para no acabar como tu madre, el primer paso ya lo has dado: tienes conciencia de la diferencia. El miedo es una señal de que valoras tu libertad y tu salud mental.

Aquí tienes unas claves para separar tu camino del de ella, respetando tu propio proceso de viudez:

1. Diferencia tu duelo del de ella

Tu madre vivió un duelo ligado a un maltratador, posiblemente desde la dependencia o el trauma. Tu duelo por tu esposo y tus amigos es tuyo.

• El antídoto: No te obligues a sufrir «de la misma forma» o con la misma intensidad que viste en ella. Tu dolor es legítimo, pero no tiene por qué ser una cadena perpetua.

2. La limpieza de amistades es parte de la sanación

Sentirte defraudada por amigos en momentos de duelo es muy doloroso, pero también es una forma de protección.

• El enfoque: Al alejarte de personas que no te suman, estás haciendo lo contrario que tu madre: estás poniendo límites. Ella quizás no pudo o no supo hacerlo con tu padre; tú sí lo estás haciendo con tu entorno. Eso ya te aleja de su patrón.


«Yo soy Luna. Mi historia empezó con ella, pero no termina como la de ella. Mis duelos son míos y mi futuro lo construyo yo, paso a paso, a mi ritmo

Mamá te quiero y te llevo muy dentro

LUNA

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