
Autor: maria delmar Moreno
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Llego la hora de dormir
Escuchando baladas que me recuerdan el amor y la conquista. Hacen que mis emociones se relajen

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El cuerpo y la mente hoy..
de insomnio
A veces la noche no duerme conmigo.
Se queda sentada a mi lado,
como una vieja conocida que vuelve sin avisar.Las horas pasan lentas,
pero no vacías:
traen recuerdos,
preguntas que no muerden,
y un rumor de mar que llega desde lejos,
como si Sitges respirara en mi ventana.No hay sueño,
pero hay una especie de claridad tranquila,
una luz mínima,
como una semilla que insiste en quedarse despierta. -

Empresarios de….
La encontré doblada dentro de una libreta barata, de esas que se venden en cualquier bazar. Papel fino, tinta azul, letra apretada. No había nombre, ni firma, ni intención de que alguien más lo leyera. Solo un desahogo escrito el primer día del año.
Decía que el gobierno favorece a unos y abandona a otros. Que la violencia crece. Que la sanidad se recorta. Que nadie sabe gobernar. Que nadie querrá invertir aquí. Era un texto lleno de cansancio, de rabia, de miedo. Un texto que no buscaba convencer, solo expulsar lo que pesaba.
No sé quién lo escribió. Podría ser cualquiera: un jubilado que ve las noticias con el volumen demasiado alto, una mujer que ha perdido el trabajo, un joven que siente que no encaja en ningún sitio. O quizá alguien que simplemente necesitaba poner en palabras lo que le duele del país en el que vive.
Lo que sí sé es que esta página existe. Que alguien la escribió. Que forma parte del clima que respiramos. Y que, aunque no comparta su mirada, entiendo la necesidad de escribirla.
A veces la realidad no es un gran acontecimiento. A veces es solo esto: una hoja arrancada, una letra temblorosa, un pensamiento que no sabe dónde ir.
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Subscriptores quiero..
Que acabéis el año en paz, que gracias porque publiqueis vuestras cosas, que el año que viene podamos seguir escribiendo , y expresarnos con belleza y educación

Luna -

Donde esta?
Donde esta la inspiración, desde hace unos días que no la encuentro, busco en mi habitación ; la calle. Parece que mi mente esté colapsada, canssda no lose.

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De verdad lo han olvidado

Lo que otros esconden, yo lo sostengo
Lo borran.
Lo esconden.
Lo meten en un cajón que no piensan abrir.
Como si nunca hubiera existido.
Como si nombrarlo fuera un problema.A mí no me engañan.
Sé lo que están haciendo:
quieren que desaparezca.
Que no moleste.
Que no recuerde nada.Pero yo no juego a eso.
No lo entierro.
No lo reduzco.
No lo convierto en silencio.Lo sostengo.
Aunque pese.
Aunque duela.
Aunque a ellos les incomode su sombra.Porque fue real.
Y lo real no se tapa sin romper algo por dentro -
26 de diciembre

Ayer, en un espacio de dicisiete personas, yo hable como si nada de algo, sonreía decía palabras no venidas a cambio, pero la frialdad se le notaba, n la mía.
Eso es hipocresía : fingir cercanía cuando por dentro no le importa. No pensó en lo que importa, no pensó en sus palabras significaban para mi y ese contraste es lo que decía todo, y agotó mi alma.
Me entro ansiedad, pero lo supe llevar.
Me pesaba el cuerpo.
Me pesaba el cuerpo, hoy me levante y el cansancio seguía ahí, buscaba mi inspiración en la música y en el dibujo.
La inspiración se había escondido.
Quizá porque todavía estoy digoriendo la hipocresía
Cena San esteva.

