Viene el agua, vestido de espuma a lamer la orilla de arena dorada, borrando los pasos, disipando de la bruma dejando la menta tranquila callada.
Tiene el mar un latido constante, un vaivén que rescata y que olvida, un abrazo profundo , gigante, que arrulla los ruidos del día
No pide respuestas, no exige caminos, solo ofrece su azul hortende , donde se pierden los hilos divinos y el sol se disuelve detrás de la Fuente.

Que el vaivén delas olas te traiga la calma.
Luna sitges

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