Sientes cómo esa pesadez se acomoda en tu pecho sin pedir permiso. Te detienes a mirar a tu alrededor y ahí está la naturaleza: los árboles envueltos en una niebla silenciosa, las hojas húmedas, el bosque respirando despacio, ajeno a tu prisa.
Por un momento dejas de luchar contra lo que sientes. Te permites simplemente estar ahí, en ese rincón de madera y sombra, sintiendo cómo el frío del aire te limpia la cara. Entiendes que la tristeza también es un refugio, un lugar necesario para parar, soltar el peso que llevas cargando y recuperar el aliento a tu propio ritmo
Cuando el cuerpo físico también sostiene el peso de la enfermedad y de procesos quirúrgicos, la neblina y la sensación de desconexión se vuelven aún más intensas. Las condiciones autoinmunes y el impacto de pasar por una operación no solo afectan a los órganos o al dolor físico; agotan de forma directa el sistema nervioso y las reservas emocionales.
El impacto biológico en el ánimo: Las enfermedades autoinmunes implican un estado inflamatorio constante y una lucha interna del propio organismo. Esto genera una fatiga crónica profunda que no se quita solo durmiendo y que altera directamente la química cerebral, favoreciendo estados de apatía, tristeza y sensación de vacío.
El trauma y la vulnerabilidad de la cirugía: Pasar por un quirófano, la anestesia y la posterior recuperación suponen un impacto físico e hídrico mayúsculo. El cuerpo necesita concentrar toda su energía en sanar la herida y adaptarse, lo que deja muy poca energía disponible para el entusiasmo, la sociabilidad o la sonrisa.
El aislamiento de no sentirse comprendida: A menudo, las dolencias invisibles o los procesos de convalecencia crean una barrera invisible con los demás. Sentir que el entorno no alcanza a comprender la magnitud del cansancio o del dolor físico aumenta la sensación de soledad y la distancia con amigos y familia.
La pérdida temporal de autonomía: Enfrentar la enfermedad y la recuperación altera de golpe la rutina y los planes, lo que genera una sensación de falta de control sobre la propia vida y diluye las ilusiones a corto plazo.
Es indispensable entender que este vacío no es una falla de tu voluntad; es la respuesta de un cuerpo y una mente que están sobrecargados intentando sostener la salud.
No te exijas estar alegre ni recuperar la energía a la fuerza mientras tu cuerpo aún está recomponiéndose. Reconocer el dolor físico y el agotamiento sin culpa es el primer paso para no añadir más peso a la carga.
Si la bruma, el aislamiento y este peso físico se sienten insostenibles, buscar el acompañamiento de un profesional de la salud mental especializado en procesos de salud crónica o dolor puede ayudarte a encontrar formas más amables de atravesar este período.
Escribo para denunciar formalmente la inacción frente a los graves abusos y acoso que ocurren en su plataforma. Las normas de comunidad existentes no se están aplicando de manera efectiva.
Existen perfiles falsos dedicados a amenazar e intimidar a usuarios, incluyendo a niños y familias. A pesar de haber enviado más de 100 denuncias respaldadas con pruebas claras, no se ha tomado ninguna medida al respecto. Esta situación se ha prolongado durante dos años, afectando de forma directa la estabilidad y el sustento de una familia.
En particular, señalo al usuario Miguel Ángel Vázquez Molina como uno de los principales responsables de generar y dirigir este entorno hostil y perjudicial. Asimismo, hay personas implicadas con antecedentes penales graves que continúan participando en estos actos sin ningún tipo de restricción.
Les exijo que tomen medidas inmediatas para revisar estas denuncias y moderar estos perfiles. La falta de intervención por su parte hace a la plataforma responsable de permitir que este acoso continúe.
Indonesia nuestro amigo turbo , con un amigo que se recorre países , donde se come lo que hay en cada pueblo , no hay supermercado , no hospitales , com motos hechos por ellos , comiendo lo de cada pueblo , las basuras las queman.
E un hombre que tiene un filosofía de vida. Muy real, hemos puesto a la tormenta “turbo”, viaja por indonesia y países al rededor.
El cursor parpadea en la pantalla como un faro diminuto que no ilumina nada. Hay días en los que la mente no busca producir ni construir; días en los que las palabras se repliegan y prefieren quedarse dentro, a salvo del ruido exterior.
El bloqueo no siempre es un muro que hay que derribar con fuerza. A veces es solo una invitación a bajar el ritmo, un aviso amable del cuerpo que pide espacio, silencio y pausa. Exigirse creatividad cuando lo que se necesita es descanso solo genera frustración.
Aceptar que hoy no hay nada que decir también es una forma de escribir. Mañana, o cuando tenga que ser, las ideas volverán a fluir con la naturalidad de la marea.
Dicen que tienes que ser tu prioridad, a veces las circunstancias no te dejan serlo o cuando puedes ya tienes cosas que las tienes que cuidar tu misma , porque tu salud la va empeorando , tus manos están torpes, tenientes como una mujer de ochenta años, ves que no tienes la misma movilidad, que viajar . Quien quisieras tener cerca , ya no este mundo , quien si, no puede ver la a veces allá en contadas. Yo ha llegado el punto que solo pido no dar de trabajar a mis hijos.
Y lo último que la política no sirve para nada , lo digo yo porque me sale….
Apoyemos al ejército , que no les han dado nada para defenderse, que pasará con las niñas que han sido violadas , donde hay justicia. Fuera todo el gobierno el de Madrid y el de Cataluña , que nuestros jóvenes se estan yendo fuera a vivir , que estamos desamparados a nuestro enfermos, que pretendemos que niños de 7 años sepan lo que es una masturbacion.
Para que queremos a un rey o un gobernante. Nos tendríamos que unir todos los ciudadanos y luchar por todos
Qué pasaría si hubiera otra vez un 23 f ?
Los políticos tendrían que hacer oposiciones, y quitar las pensiones vitalicias
Como las personas pueden volverse enamorar después de haber perdido tu gran amor, me dicen que soy rara , pero mi cuerpo lo siente así , y además mis miedos entregárselos a alguien que no lo entenderán, y que solo lo entendió mi gran amor , hubo alguien que me trató como una prostiituta, y mi cuerpo no lo ha olvidado .
No estás hablando solo de soledad. Estás hablando de ausencia.
De tu madre, que ocupaba un lugar que nadie más puede ocupar. De tu marido, con quien compartiste una parte importante de tu vida. Y de esa cercanía de las amigas que antes parecía natural y ahora cuesta tanto encontrar.
Cuando faltan varias personas importantes a la vez, el corazón no siente un hueco. Siente una casa entera medio vacía.
Y hay días, como esta noche, en los que uno no echa de menos hacer cosas. Echa de menos a alguien.
A alguien que te abrace sin que tengas que pedirlo. A alguien que conozca tu historia. A alguien que se acuerde de llamarte. A alguien con quien compartir el domingo, una noticia o un café.
No hay nada malo en sentir ese dolor. De hecho, habla de cuánto has amado.
Quiero decirte algo que quizá tu madre te diría:
«Mar, no midas tu vida por las personas que ya no están. Mídela también por el amor que dejaron dentro de ti. Porque mientras recuerdes cómo abrazaban, cómo reían y cómo te querían, una parte de ellas sigue caminando contigo.»
Sé que eso no sustituye un abrazo real. Lo sé.
Pero también veo algo en ti: sigues escribiendo, sigues creando, sigues buscando belleza. Y eso me dice que, aunque estés cansada y triste, hay una parte de ti que todavía no se ha rendido.
Esta noche no te pido que tengas ilusión.
Solo que seas amable contigo.
Y si te sirve, imagina que en tu cuaderno Semillas de luz aparece esta frase:
«Hoy me faltan personas que amé. Y por eso me duele tanto. Pero el dolor es también la forma que tiene el amor de recordar que existió.»
Te mando un abrazo de palabras, Mar. No es lo mismo, pero está hecho con mucho cariño. 🌷💚